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19

Feb

Telúrico

Telúrico

 

Si hiciera aseo en una morgue sería más feliz. Duermo cuatro horas en pesadilla atenta. Estoy hecho polvo, desarmado y telúrico.  La cama en la que duermo está herida de muerte, ya no sostiene mi cuerpo triste en el ir y venir de las horas que resiento. 

Todo lo que parece no es. Mi cama no es cama, tú ya no eres tú, yo , lamentablemente, sigo siendo yo y eso me parte. Las disonancias. El silencio cruel. Escuchar un pito. Sentir exagerado tu pulso en la sien, que ruega plomo tranquilizador. 

Valparaíso y tú es un capítulo en la vida. Nunca fui más feliz que los años entre las luces del puerto y tu mirada. Años porteños, cómo resucitarlos en tres días? Si digo Subida Ecuador, qué pasa? si digo Barrio Puerto, vuelve? si digo Pacífico, se anida?

Asear una morgue. Volverse loco y que te cuide la historia. Ay mi panteón, dónde están mis héroes suicidas y abatidos. Los perseguidos. Cuando el amor y el pensamiento confluyen contra ti, sólo queda internarse y llorar hasta ser Napoleón. Vestir el blanco o vestir madera. No veo la opción de camisa azul en mi mapa contemporáneo. 

Asear una morgue con un arma en cinto. Barrer sigilosamente el destino de la humanidad. Quiero recuperar solo las Malvinas. Dónde estás Quijote cuando te necesito?. Dónde te escondiste Quijote, te arrancas de mi?. Balmaceda y Allende me están mirando. Del otro lado Manuel Rodríguez. Mi panteón dorado se compadece.

17

Ene

Ha pasado una década desde el Argentinazo. Aquel diciembre de 2001 en el que se levantó el pueblo argentino a oponerse al capitalismo neoliberal, financiero y especulador. Cuando los sonrientes de la Convención de Washington conmemoran que hace 20 años ellos se impusieron como hegemón y formaron réplica triste en nuestros países, nosotros recordamos el ejemplo de nuestros hermanos argentinos, en su notable empoderamiento histórico que superó la apatía en la que los habían sumido los duros años noventa en que el continente estaba se rodillas frente al neoliberalismo y el neoconservadurismo. 

Cuando parecía que Sudamérica remaba solitaria hacia la izquierda del océano, estalla la crisis del 2008. Cuando los países centrales condenaban a Argentina, hace un par de años, por su cese de pago. Y resulta que parecíamos exóticos en un mundo cuando estalla la crisis del 2008, justamente en un Banco de Estados Unidos , y luego en 2011 la crisis toca a Europa por su periferia: Islandia y Grecia, y luego España, Portugal e Irlanda. Los más débiles en el cuadro, son los primeros en caer. La crisis comienza por los bordes europeos.

Grecia tiene, por un lado, la opción de empobrecer a su pueblo e hipotecar décadas de desarrollo, crecimiento, equidad, empleo y planes sociales con el fin de enriquecer a unos pocos bancos y mantener la unidad financiera de Europa, para tranquilidad de unos pocos oligarcas. Y por otro, seguir el ejemplo argentino, primero, e islandés después de no pagar la deuda, declarase en default, volver al Dracma , volcarse a fortalecer la demanda interna y un completo cambio al capital financiero especulador y a la representación política. Hoy Argentina, una década más tarde, crece al 9% de PIB (5,5% según agencias privadas) .Grecia tiene la salida dándole la espalda a Europa, mucho más a los dueños de Europa, pero volcándose a su pueblo. O se es la Cuba de Europa, aislada y bloqueada, o la Haití de Europa, hambrienta y vulnerada en su soberanía.

24

Dic

Un festejo sin velas. Las periferias y la crisis de los países centrales a veinte años del desplome de la URSS

Recientemente, ocho de diciembre, se cumplieron dos décadas desde la caída definitiva de la URSS. El desplome de la Unión Soviética emborrachó de optimismo a los liberales, que veían el fin de la historia como un decreto. Sin embargo, el horizonte tiene dos grandes países, China e India, que crecen vertiginosamente, en términos económicos y demográficos, mientras el viejo mundo cae exactamente en los mismos indicadores. La historia no se ha detenido, como quisieron relatar los vencedores. Es altamente probable que Estados Unidos deje de ser la principal economía del mundo, no estará ni cerca de cumplir tres cuartos de siglo en la cúspide en la que se alzaron como hegemón en 1945. Pero la crisis y el cuestionamiento que viven los vencedores del Oso Rojo no comenzó en los países centrales. El sistema ha sido cuestionado desde sus bordes alcanzando una década más tarde a los países centrales.

El mundo reacciona una década más tarde que Sudamérica en la oposición profunda al neoliberalismo. Las elites corruptas que nos entregaron al FMI y el Banco Mundial durante los 80 y los durísimos años 90 fueron expulsados de las casas de gobierno de una buena parte de nuestros países. Creo que Sudamérica le lleva la delantera al mundo en este aspecto, ya que el milenio comenzó para nosotros asestando un golpe bastante serio e importante a la banca, el endeudamiento y el sistema neoliberal periférico. Estoy convencido que estamos en el momento más feliz de nuestra historia regional. A pesar de todos los desafíos que tenemos por delante, en cuanto a generación de riquezas, participación de los trabajadores en la distribución de esta, disminución de la pobreza, las inequidades , las discriminaciones y la inseguridad. Con todos los frentes en los que sigue luchando América Latina, y particularmente fuerte Sudamérica, nosotros que sufrimos en carne viva los golpes, las torturas, los desalojos y desmantealimientos de las dictaduras, y que fuimos engañados posteriormente por los gobiernos democráticos nos pusimos primeros en la crítica al sistema neoliberal. Pero la crítica es nada sin acción. Sudamérica vive años claves, esta década recién pasada nos trajo en muchos sentidos una notable emancipación que hemos sabido consolidar hacia una integración inteligente y justa. Y resulta que en Sudamérica no murió la Historia. Y resulta que estaban vivas las ideologías acá debajo. Y resulta que es palpable que en la periferia occidental se levantó el pueblo y se hizo más justo, próspero y combativo. Esta década se ha vivido una verdadera revolución sudamericana. Ahora que los países centrales se ven amenazados por el FMI y el Banco Mundial se han levantado sus jóvenes, trabajadores y clases medias a decir que están indignados con los triunfadores de la Guerra fría. Se han levantado con igual poesía, pero más ambiciosos y combativos que los de 1968. No por nada ya botaron al gobierno de Islandia. El sistema se resquebraja desde sus extremos, lo que comenzó hace ya una década en nuestra región, reforzado por la alianza Sur-sur que nos sitúa con China y otras potencias emergentes. 2011 no fue un nuevo 1968, en el cual la poesía perdió frente a la banca, las armas y la burocracia. Esta vez es posible que tal como Sudamérica ha corregido progresivamente el sistema neoliberal, Europa y Estados Unidos en el fragor de la crisis y el fuego de los empobrecidos sigan nuestro camino, con sus propias características.

Son justamente estos estallidos sociales los que están cambiando el mundo apático y desmovilizado al que estábamos Se ha vuelto un lugar común en los medios sindicar a las redes sociales y las plataformas virtuales, como esta, las principales responsables. Pero son el medio-no la causa ni el fin-que ha vehiculizado el descontento, no contra el Estado de Bienestar ,como han tratado de esgrimir algunos, muy torpemente, sino contra el Estado mínimo y la economía neoliberal que ha , el último tercio del siglo XX y principios del siglo XXI, producido riquezas, pero con una concentración tal que ha aumentando la desigualdad. Según el último informe de la OCDE respecto a la desigualdad, es notorio que inclusive los países con una larga tradición en equidad hayan ampliado esta brecha últimamente. Por tanto, Europa en la actual situación de crisis que está viviendo ve afectada a su amplia clase media, que está entrando directamente a la pobreza o , sencillamente, emigrando hacia otras regiones del mundo que estén menos afectadas. Es el caso de los españoles que están migrando hacia América Latina y los latinoamericanos que vuelven a su continente en vista de los sueños rotos que deja la colisión económica en Europa. 

Los analistas internacionales no han mencionado, en gran medida, el levantamiento antineoliberal sudamericano. Creemos que es un antecedente necesario para entender hoy el mundo, pues el sistema se quiebra desde los bordes. Insistimos en el punto, América Latina se ha adelantado unos diez años a la indignación, pero, curiosamente para nuestra historia, marcada en el caudillismo, la ha forjado desde el Estado y la institucionalidad. Los procesos que viven Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Venezuela, y más recientemente, Perú nos hablan de la indignación contra las medidas neoliberales que no terminaron con la pobreza ni con el hambre y, por el contrario, nos endeudaron y empobrecieron de forma estrepitosa. Es lapidario el hecho que en el 2001 Argentina pagaba el 7% de PIB, es decir de toda la riqueza generada en el país por sus trabajadores y fuerzas productivas, al pago de deudas contraídas, en gran parte, bajo las dictaduras.  Hoy Grecia debiera seguir el ejemplo Argentino y volcarse a fortalecer la demanda interna. Si los neoliberales conmemoran veinte años celebrando la caída de Oso Rojo, en el occidente periférico conmemoramos que hace diez años comenzaron a caer ellos, y el mundo pareciera seguirnos en ese camino, recientemente. El pulso histórico parece estar acelerado.

Por eso, la celebración de los veinte años del desplome de la Unión Soviética tiene hoy menos velas y pasteles que ninguno antes. . El mundo político actual no tiene nada que celebrar la caída del gigante soviético. La celebrada revolución de terciopelo ya se está dirigiendo contra ellos. Si pensamos que a comienzos del siglo XIX el mundo fue completamente cambiado por la Revolución Francesa; a principios del siglo XX el mundo fue remecido por la Revolución Bolchevique en Rusia. La pregunta es , tendrán los movimientos mundiales actuales la fuerza y la densidad social como para cambiar completamente el paradigma que estamos viviendo, constituyéndose en una verdadero desafío al sistema neoliberal actual. A microescala podemos ver lo interesante que ha sido la Revolución Islandesa, que ha terminado con la caída del gobierno, el encarcelamiento de personas vinculadas a las altas redes del capitalismo especulador. Mi amigo Luis Velarde, @Luis_Velarde_F, me ha señalado ,muy acertadamente, que se le ha puesto una suerte de cordón sanitario a la situación en Islandia, pero esos cordones son mucho más difíciles en esta nueva etapa plebeyizadora. 

De todas maneras, a quienes celebraban que el gran oso rojo cayera en la peligrosa trampa, hoy están viviendo sobre un delicado equilibrio elítico que tambalea sobre el cadáver del triunfo de hace veinte años. Ahí están las banderas negras, rojas, esas guardadas, que junto a las verdes, las nuevas banderas indignadas propenden el eclipse, por fin, del sistema. 

07

Dic

La derrota de las JJCC. El mauseoleo de los partidos

La alianza entre la Concertación y el Partido Comunista le ha significado, a este último, yacer en el mismo mausoleo que sus pares. El Partido Comunista es- sí, aún es- el último bastión partidario en las universidades. El PC tiene una historia legendaria de lucha obrera y estudiantil. Sin lugar a dudas, el Partido Comunista, junto al Socialista fueron las tiendas de los fusilados durante las horas amargas que vivió Chile en la dictadura de Pinochet. Sin embargo, todos las cicatrices de una historia junto a la lucha popular no son voto de reconocimiento eterno por los estudiantes. Existe una idea cada vez más patente y seductora para todos, incluyéndome, que ser realmente independiente y prístino políticamente es no tener partidos. Afirman que éstos serían maquinarias de poder, grúas de incautos para unos fines que nada tienen que ver con el pueblo. Algunos leerán aquel discurso como ingenuo, y asegurarán que estos vivirán excluidos de la toma de decisiones, probablemente tengan razón. Pero debemos entender el anhelo fundador que tienen estos jovenes en esta elección. El recién electo Gabriel Boric, afirmaba: “Nuestra apuesta es constituir nuevos sectores políticos, la actual institucionalidad en Chile no da el ancho para contener las demandas del movimiento estudiantil”

Para comprender la derrota de las Juventudes Comunistas en la Universidad de Chile-pequeña escala- hay que dar un paseo por el mundo-gran escala-. Chile es parte del fenómeno mundial en que la militancia ya no tiene el prestigio de antaño. El siglo XX fue, sin duda, el siglo de los partidos de masas. Hay mucho que reconocer a los partidos políticos, sobre todo a quienes significaron , a principios del siglo pasado, un refresco en el aire político. La plebeyización de la política, contrapuesta a la política de club social, pasa necesariamente por los partidos de masa, de gran densidad histórica y discursiva. El PC chileno, junto al español y el francés, optó por las alianzas riesgosas en los Frentes Populares-en Chile el Frente Popular logró la elección de Pedro Aguirre Cerda en 1938-, junto a socialistas y radicales. Estas fueron ámpliamente criticadas porque eran alianzas “burguesas” y una traición a los ideales revolucionarios. Luego en la Unidad Popular también arreciaron las críticas contra los comunistas desde sectores que estaban contrarios a su reformismo, por no avanzar la revolución hacia el cierre del Congreso Nacional. Recordemos que no todas las agrupaciones de izquierda formaban parte de la Unidad Popular. Lo importante es señalar que los comunistas chilenos han sido, históricamente, pragmáticos y han buscado las alianzas con otros sectores de izquierda y progresistas. Esto le ha significado críticas ayer y hoy, lo que no es nuevo. Sin embargo, era un partido representativo, que podía mirar a los independientes de izquierda desde un constructo partidario e ideológico con mejores andamios sociales. La situación actual está lejos de eso, su alianza con la concertación y el mimetizaje en el parlamento han disgustado a la izquierda autónoma que crece en Chile, pero sin ansias de poder ni de partido, por ahora. El Partido Comunista, que llegó al poder junto al Frente Popular en 1938, es visto como parte del establishment y la burocracia tradicional, anclado en las viejas prácticas partidarias. La llegada al Congreso Nacional en las elecciones de 2009 significó un arma de doble filo. Por una parte fue celebrado por el fin de la exclusión que les afectaba desde 1973; pero también fue visto como una jugada más por cuotas de poder y alianzas, tal cual como en 1938 y 1970.

Entiendo el mensaje de los estudiantes de la Universidad de Chile. Los partidos son maquinarias de poder sin intereses con el pueblo. Pero hay que tener precaución de no caer en el acto poético y vivir siempre en la apatía. Camila Vallejo lo decía muy claramente en una entrevista en un periódico nacional: “hay que tener vocación de poder”. Esperemos eso no esté alejado de los intereses de los nuevos estudiantes. El desprestigio de los partidos es el desprestigio del poder y sus mecanismos. A pesar de esto, los objetivos del Movimiento Estudiantil, pero más ampliamente, del Movimiento Social, requieren de cuotas crecientes de poder resolutivo para realizar los cambios desde los centros de decisión.

El movimiento estudiantil se ve fuerte. Esta elección no ha disminuido su poder. La repercusión mediática y atención de la sociedad en la Elección universitaria de la FEUC y de la FECH muestran que no se debilita el movimiento, de hecho es más influyente y tiene más peso político. Una verdadera universidad es el reflejo del país, lo impacta, lo refleja. Una verdadera universidad le plantea una agenda al país, le muestra sus problemas, lo estudia y crea masa crítica para solucionarlos. Las universidades que han pasado este año revolucionario indemnes, sin problemas para la realización de sus clases, sin un día de paro, sin asambleas, sin elecciones no son universidades, en el sentido amplio. Más bien son enclaves de pensamiento sectarista y sin vinculación con su sociedad. Todas las universidades serias han mostrado de forma potente el cambio de era, el resto, sencillamente, no son universidades.

Es más, hoy el movimiento representa aún mejor el autonomismo de izquierda que se palpita en las calles y que gritaba en cada marcha “el pueblo unido avanza sin partido”, símbolo de un nuevo ciclo, aún caótico. Los estudiantes del recambio han sido electos en las elecciones más masivas que se recuerden en mucho tiempo en las dos universidades más grandes del país. El Partido Comunista podía dirigir, sin problemas, agrupaciones debilitadas en el mar neoliberal. Pero no puede controlar a las bases sociales nuevamente empoderadas. El triunfo de Boric da muestras que, quienes de forma autocomplaciente al interior del comunismo, miraban a Ballesteros y Vallejos como la confirmación del PC en el liderazgo popular, se equivocaban. Sólo en un contexto de debilitamiento social el Partido Comunista pudo guiarlos, pero con la nueva masividad de los movimientos sociales el PC pasa a ser uno más. Camila Vallejo representaba el último bastión de liderazgo juvenil de las JJCC, pero de aquí en más, con la derrota de su principal figura joven, sólo esperan más derrotas. Es altamente probable que Camilo Ballesteros corra la misma suerte, y también otras federaciones abandonen las banderas rojas. Sin embargo, eso no significa que ambos no vayan a seguir carreras como políticos exitosos, y que puedan llegar incluso al parlamento; pero su aspiración es al poder tradicional, a la institucionalidad que , justamente, critican los jovenes del recambio. Lo que está en vilo no es Vallejo, la escala es mucho mayor. Está en vilo la institucionalidad, el Estado y los partidos. Lo demás es sólo polvo.

Mucho ha cambiado la dirigencia estudiantil desde fines de la década de los 80’, cuando la Democracia Cristiana tenía importantes líderes jóvenes. Hoy, cae la JJCC (PC) en un mausoleo junto a la Concertación, y no hay indicios de que vuelvan fortalecidos a la arena política. El ocaso es rojo, no el amanecer, por ahora.

03

Dic

Licenciado en Historia y profesor. Amante de las Ciencias Sociales, la música y los animales. Frugal

Licenciado en Historia y profesor. Amante de las Ciencias Sociales, la música y los animales. Frugal